Tercera parte del segundo taller de Los siete rayos

Los siete rayos tercera parte

Entidad un ser vivo.

*Las entidades de los siete rayos cósmicos*. Como sabemos, una entidad es un ser vivo. Partimos, por lo tanto, de la base que los siete rayos son entidades vivas.

Ver los siete rayos como entidades es otra manera de comprender las cualidades de los rayos.

La doctrina de los siete rayos es una manera muy profunda de acercarse a la vida.

Y trata, en esencial, de la luz.

Como sabemos, la luz que obtenemos del Sol nos es imprescindible. Sin luz no podríamos vivir.

Es lo más importante en esta vida. Sin luz no hay creación posible.

Los siete rayos tienen que ver con el hecho de que la luz es esencial para la vida, la luz de nuestro corazón, de nuestra vida, de cualquier lugar que vayamos.

Según la ley de analogía, alrededor de nuestro cuerpo existen también siete planos. Son los mismos niveles., que describimos en el capitulo anterior. Así pues, además del cuerpo físico, tenemos el cuerpo eterico, el cuerpo emocional, el cuerpo mental, el cuerpo del alma y el cuerpo espiritual. Siete en total.

La luz cambia de color dependiendo del material  sobre el que se refleje. Los siete rayos corresponden a los siete colores, tal como aparecen en los siete niveles del espectro del color o en el arco iris. Tomar conciencia de que la verdadera causa de nuestra vida es la luz y que las distintas apariencias se originan a través de los siete colores es una visión fantástica.

Los colores del espectro de la luz son también, como sabemos, los siete colores del arco iris.

Tratamos estos colores de manera muy distinta dependiendo del plano donde aparezcan. Es muy importante tener presente que cuando nos referimos a los siete rayos estamos hablando de luz, amor y vida.

Nuestra existencia tiene lugar en un espacio vivo de luz y rayos. 

La doctrina de los siete rayos nos permite comprender interconexiones de gran importancia. 

Al considerar el efecto de los diferentes rayos en los distintos planos obtenemos una visión profunda de la esencia del ser humano, del Universo, de nuestra vida personal  y de la vida de todo el planeta.

PENSAMIENTO UNIVERSAL Y ANALOGICO.

El conocimiento esotérico se basa en la ley esotérica. Como es arriba, es abajo, como es adentro, es afuera.

Esta ley es la base del pensamiento analógico, Universal u holístico.

Sin el no podríamos trabajar con la astrología ni comprender los siete rayos. El conocimiento de los siete rayos nos permite expandir la consciencia hacia todo el Universo.

El espacio es una entidad y los rayos son también entidades con las que podemos conectar.

Cuando tomamos conciencia de que la luz penetra  en los siete niveles de nuestra existencia y que, al hacerlo, modifica su color, cualidad y forma de expresión, nos damos cuenta de la magnitud y el alcance de esta manera de pensar. Esto es algo aplicable a nosotros mismos, el planeta y a todo el Universo.

La ley de los siete rayos exige el empleo del pensamiento esotérico o Universal ya que el pensamiento exotérico se ocupa exclusivamente de lo externo.

Pensamiento Universal significa que debemos pensar en término de micro y macrocosmos.

Nosotros somos el microcosmos del macrocosmos, esto nos permite hacernos una idea del tamaño de la Unidad.

El espacio es una entidad, un organismo viviente.

En astrología trabajamos con los planetas, los signos y las influencias cósmicas. Los rayos amplían el punto de vista que ya tenemos gracias a la astrología, proporcionándonos un conocimiento más Universal. Según la ley de analogía, los siete rayos, colores o cualidades, se subdividen otra vez en siete partes. Esta división en siete está presente en todo lo vivo.

Si expandimos nuestro pensamiento hacia una dimensión universal, podemos ir más allá de nuestras ideas mentales y hacernos una idea de las diferentes formas de manifestación de los rayos, los colores del espectro, la luz, la vida y el amor.

EL SISTEMA SOLAR Y LOS SIETE ESPIRITUS ANTE EL TRONO.

Los siete rayos reciben también el nombre de los siete Espíritu ante el Trono. Los siete Señores de la biblia no son otra cosa que los siete rayos. La cifra siete aparece en todas partes.

Según Alice Bailey, nuestro planeta tiene su rayo propio, como también sucede con el Sol. Nuestro sistema solar se encuentra en el Segundo Rayo y forma parte de un grupo de siete sistemas solares que están interconectados. Como nuestro sistema solar pertenece al segundo rayo, el Rayo de *Amor y Sabiduría*, el amor prevalecerá al final de la evolución.

Cuando vemos las terribles imágenes que nos ofrece la televisión, resulta difícil creer que al final vencerá el amor. Comprenderemos más esta dificultad si pensamos que la tierra pertenece al Tercer Rayo y la humanidad al Cuarto Rayo. Hay un largo camino por delante antes que puedan manifestar el Segundo Rayo.

Todo lo que existe ha sido creado a partir de esta constante subdivisión y combinación de rayos. Cada Rayo crea muchísimos sistemas solares de su rayo, pues el Universo es gigantesco.

Para nosotros, los humanos, es importante saber que nuestro sistema solar esta en el Segundo Rayo  pues esto nos indica que el amor y la sabiduría habrán alcanzado su grado máximo de desarrollo al final de la evolución. Cada sistema solar se encuentra en un rayo diferente y al final de la evolución, habrá manifestado la cualidad de su rayo.

EL PLANO ETERICO Y EL LOGOS PLANETARIO.

El cuerpo físico es el cuerpo denso pero lo que lo vitaliza es el cuerpo eterico o el cuerpo de luz. A través de este cuerpo estamos unidos  a la Tierra que tiene también un cuerpo eterico en el que viven y están interconectados de una manera oculta todos los seres vivos.

En este plano somos completamente permeables e ilimitados. No obstante, el cuerpo eterico de cada persona pertenece también a uno de los siete rayos.

En este plano también debemos tener en cuenta los siete niveles. Desde el punto de vista energético, la vida eterica, de la Tierra o Logos Planetario es el espacio *en el que vivimos, os movemos, y tenemos nuestro ser.*

Nuestro cuerpo emocional vive dentro del plano astral de nuestro planeta, ahí estamos emocionalmente unidos a todos los seres vivos. Pero el plano astral de la Tierra no tiene el mismo rayo que nuestro Logos Planetario. Del mismo modo, el cuerpo emocional de cada persona corresponde a uno de los siete rayos. Y, o obstante, todos estamos unidos en el plano astral. Lo mismo sucede con el cuerpo mental. Cada uno tiene su cuerpo mental  de un determinado rayo pero es, al mismo tiempo, parte del cuerpo mental del Logos Planetario.

Esto no es fácil de comprender, pero nos hace reflexionar sobre la magnitud de la Unidad.

SHAMBALLA. PRIMER RAYO.

Según las enseñanzas del Tibetano reflejadas en la obra de Alice Bailey, todo ser vivo esta construido a partir de los siete rayos. La humanidad vive en el Cuarto Rayo y la jerarquía Espiritual de nuestro planeta  en el Segundo Rayo. En nuestro planeta existe un punto de poder y energía muy importante que se conoce como SHAMBALLA.

SHAMBALLA esta en el  Primer Rayo, el rayo de *Voluntad y Poder*. Según la gran invocación, en SHAMBALLA se conoce la voluntad de Dios. Para continuar con la visión general, tenemos la Jerarquía  que corresponde al principio del amor, el Segundo Rayo. T tenemos la Tierra que está en el Tercer Rayo. Nuevamente tenemos los rayos mezclados. La Tierra está en el Tercer Rayo y la humanidad en el Cuarto  Rayo. Por que esto es así, 

SHAMBALLA Está en el Primer Rayo y esta energía es transformada por la Jerarquía en el Segundo Rayo para que la energía del Primer Rayo destruyan  lo viejo para mantener en marcha el proceso evolutivo y permitir el nacimiento de lo nuevo.

Todo lo que llega a un estado de paralización o es un impedimento para la evolución es apartado destruido por el Primer Rayo.

Todos estamos determinados interiormente por el Segundo Rayo, aunque nuestra personalidad pertenezca a otro rayo. Todos debemos desarrollar la voluntad de amar, como corresponde al plan de nuestro Logos Solar.

Continuara…

Extraído del libro, los siete rayos, una ciencia esotérica.

Louise Huber.